Entrenar tu espalda en el Embarazo


Estimadas Mamis y curiosos del entrenamiento durante el Embarazo,


he decidido escribir este artículo porque en varias ocasiones, algunas de ellas en cursos de Ejercicio para Embarazadas dirigidos a profesionales del ejercicio, escuché la perpetuación de mitos relacionados con el ejercicio durante el embarazo. Me duele escuchar algunas falsas afirmaciones no científicamente comprobadas, y me duele mucho más que salgan de bocas de profesionales que son escuchados por decenas de entrenadores, porque sus palabras serán la base del entrenamiento de las futuras embarazadas de dichos asistentes.


¿Cuál es el mito de este artículo? Que no se debe entrenar la espalda durante el embarazo.

La fría razón por la que dicho profesor afirmó que no debía ser así, es porque la espalda ya está suficientemente tensa a lo largo de los nueve meses, sobretodo en la fase final, que se debe evitar trabajarla más.


Mi razonamiento es el siguiente:

1. Cuando una persona tiene dolor de espalda, entre otros motivos, suele ser por debilidad. La debilidad de la musculatura de tus lumbares, de tus cervicales, dorsales... a soportar la carga que supone todo el día estar de pie.


2. Si a una persona que no tiene una carga extra en la zona anterior del cuerpo ya tiene dolores de espalda, puesto que es una de las molestias más recurrentes en la sociedad actual, ¿Os imagináis lo que debe ser para una persona que puede llegar a cargar en la barriga entre unos 5-8 kg extras a lo habitual si no tiene la musculatura de la espalda preparada?


3. Tener la espalda cansada y dolorida por sobrecarga, estés o no embarazada, supone una disminución de tu calidad de vida. El dolor puede llegar a dificultar tu capacidad de reflexionar, puedes sentirte cansado mucho antes de lo habitual, puede alterar tu estado de ánimo.


4. Una debilidad muscular puede provocar que otra musculatura se tense en exceso para suplir a aquellos músculos que no ejercen la tensión adecuada para controlar las fuerzas que llegan al sistema locomotor, ya sea para mantener el equilibrio o para provocar el movimiento. Esa musculatura que se tensa en exceso puede aguantar hasta determinado momento, en el cual llegará a provocarse la famosa contractura. Esa contractura DUELE, y mucho.

Por lo que, desde mi punto de vista, lo más razonable es aumentar la capacidad de soportar cargas (de generar fuerza) de cada músculo del organismo, en este caso, de la espalda.

Supongamos que cada músculo tiene una capacidad determinada de ejercer fuerza, por uso o desuso, algunos más que otros. Si sabemos que a lo largo de los futuros días vamos a tener que cargar más peso, bien sea por el trabajo, bien sea por un embarazo, por cargar al niño que acaba de nacer, etc. Deberíamos preocuparnos de que todos los músculos que tenemos en la espalda aumenten su capacidad de ejercer fuerza, de esta forma los débiles podrán ejercer mejor su labor, y los más fuertes, incluso tendrá más aguante en el caso de que tenga que apoyar la labor de otros músculos.

5. Por lo tanto, después de lo leído, ¿Qué opinas? ¿Es mejor olvidarse de la espalda durante el embarazo o conviene dedicarle especial atención?



Recuerda, la salud de tu espalda es muy importante para tu bienestar tanto a nivel físico como psicológico.

Además, una espalda en forma supondrá menos dolores musculares en esa zona durante el embarazo y durante el parto, una ayuda extra durante el parto permitiéndote soportarlo durante un mayor período de tiempo sin llegar al agotamiento, una base muscular muy interesante durante el postparto tanto para la recuperación (te sentirás más segura a la hora de ser independiente en tus movimientos cotidianos) y serás mucho más capaz de cargar a tu hijo sin que ello te produzca malestar, dolor y cansancio.


Por lo tanto, un entrenamiento adecuado y progresivo de la musculatura de la espalda, además de evitar tener dolores musculares por debilidad, nos aporta muchos otros beneficios a tener en cuenta durante el embarazo